2 de junio de 2009

Honestidad brutal

Yo sé que no debo hacer esto, que tengo que esperar, que en el fondo sé que te diste cuenta de todo y te animaste igual. Pero es que no soporto la ansiedad y no puedo esperar a que me descubras para que decidas si te quedás o no. Necesito que lo sepas ahora. Que sepas que tengo pánico de quererte. Que sepas que a veces me acuerdo que soy hija única y me pongo caprichosa. Que sepas que si te extraño y te quiero te lo tengo que hacer saber, las veces que sea necesario. Que sepas que podés hacerme feliz con un simple mensaje, con cualquier tipo de contacto, aunque sea una vez al día. Que sepas que los días de lluvia me hacen reclamar más cariño que los días de sol. Que sepas que tengo manías que no negocio y vas a tener que aceptar. Que sepas que no me importa cuántas veces por día me lo repitas, nunca voy a estar del todo segura de lo que me querés y vas a tener que recordármelo cada vez que puedas. Que sepas que no soy celosa, que no me molestan tus amigas ni que salgas, siempre y cuando aunque sea por medio segundo hayas pensado en mí. Que sepas que me encanta tomar mate a la mañana sentada en la cocina. Que sepas que con que vengas a casa de vez en cuando y te sientes en la mesa al lado mío estás logrando que me enamore cada vez más. Que sepas que tengo miedo, insisto, mucho miedo, que no sé cómo manejarlo. Que sepas y seas consciente de todo esto, porque si te empeñás en que me enamore de vos y lo lográs te vas a tener que quedar conmigo para prender la luz y decirme que estás ahí cuidándome.
Y sé que si te digo todo esto vas a salir corriendo, pero yo te juro que no estoy loca, es simplemente que tengo que hacer un chequeo general antes de darle el alta a mi corazón y dejarlo que se vaya con vos. Y no sé esperar. Nunca supe y de paso, enterate, no voy a saber. Cada vez que te veo estoy al borde de decirte todo esto y agregar el plus del único secreto que no podés adivinar. Pero cuando estoy a punto de hablar es cuando levanto la vista, y me doy cuenta que me estabas mirando y tu sonrisa me calla al instante, dándome a entender que ya sabés lo que tenés que saber y, por suerte, evitás que diga lo que no tengo que decir y me tranquilizás con una caricia, diciendo sin saberlo que todo va a estar bien.



[N. del A.: A pesar de todo, sigo tendiendo una gran tendencia al sincericidio.]

3 comentarios:

Jaki dijo...

Yo te acompaño :)
Muy lindo. Sincerisidiemonos juntas :)

te amo más que nadie en este mundo (salvando a mami y papi, obvio jajaja)

Jaki dijo...

Y en el otro tambien ¬¬


(Luna forra ajjaja)

Café (con tostadas) dijo...

Esperá el momento justo, porque llega. Elegì la mejor manera, porque está. Pero, en algún momento decile algunas de estas cosas.

A veces, más allá de las sonrisas y los besos, tenems que usar las palabras ;)