5 de marzo de 2009

Y...

Y dejarte recorrerme sin barrera alguna. Y pedirte cualquier cosa y que me pidas cualquier cosa siendo los dos parte de un mismo delirio. Y transitar todos tus recovecos, conocerlos de memoria, detenerme el tiempo que sea necesario hasta que ya no puedas más. Y que me guíes, me lleves a los límites del placer y quieras traspasarlos. Y que conozcas cada centímetro.
Y finalmente, urgentes, fundirnos en uno sólo. Y que en ese preciso instante el resto del universo desaparezca para dejarnos solos. Y que tu transpiración y la mía ya no se distingan. Y traspasar la barrera y llegar al paraíso, juntos. Y diluirme en tu abrazo. Y sentirte derretir en mis brazos. Y reírnos, sin motivo aparente. Y dibujar formas con el humo de los cigarrillos, extensiones resumidas del placer. Y volver a reír. Y antes de darnos cuenta estar empezando otra vez, interminablemente hasta que ya no podamos más. Y sentirte respirar a mi lado, que tu mano busque la mía.
Y que la felicidad se traduzca en el café a la mañana y las ganas de quedarnos en la cama un ratito más.
Y que ya nada me borre esta sonrisa, mi amor. Y que pueda verte y sentirte feliz.
Y que tirar abajo la última pared y quedarme sin defensas valga la pena. Y amarte y que me ames y no sea necesario decirlo. Y…

2 comentarios:

Café (con tostadas) dijo...

uf...

y que....

CONTA! ;)

Jaki dijo...

Y... Te amo hermana.